ENTREVISTAS

Üarhaus y la escena electrónica en Boyacá

todaymarzo 17, 2022

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La escena boyacense cada vez crece y se fortalece más, con el nacimiento de nuevos colectivos y movimientos que se han encargado de difundir distintas vertientes de la música electrónica a lo largo de toda la región. Hace poco Tunja, uno de los epicentros de este pequeña pero cálida escena, fue testigo del nacimiento de Üarhaus, el primer club dedicado exclusivamente a los sonidos electrónicos.

Estuvimos charlando con Daniel Álvarez (aka Varez), socio y fundador del club y nos contó acerca del génesis y la filosofía de este nuevo espacio, además nos dió un pequeño resumen de la evolución de la escena en Boyacá y nos adelantó un poco de los próximos encuentros que se vienen en el club.

¿De dónde nace la idea de crear Üarhaus y de donde proviene el nombre?

Toda corriente artística busca espacios itinerantes o permanentes que le permitan manifestarse. En el caso de Boyacá, diversos colectivos y artistas dedicados desde hace varios años a organizar movidas y eventos under en las montañas, en fincas, en casas abandonadas, estaban en búsqueda de otros espacios un poco más acondicionados, con sonido profesional, seguridad y también cercanía a la ciudad para poder atraer nuevos públicos, además de servir de vitrina para visibilizar el creciente talento que hay en la región.

El movimiento rave sigue siendo estigmatizado por la falta de conocimiento de sus dinámicas y esto afecta no solo a los artistas y ravers, sino también a los promotores y organizadores, quienes muchas veces se ven en dificultades para realizar una buena fiesta y sin el temor a que las “autoridades” la cancelen o sean multados. En especial durante la pandemia, el impacto fue grandísimo con los cierres y el aislamiento. Casi que el público se evaporó por el temor al contagio y a las sanciones.

De allí, que empezamos a ver la forma de establecer un espacio físico donde esas manifestaciones pudieran darse con bajo o nulo riesgo. Un spot permanente en Boyacá dedicado exclusivamente a géneros derivados de la música electrónica, donde los asistentes pudieran disfrutar de una experiencia completa y armónica, donde no te mezclen a la mitad de la farra una ranchera o un vallenato, donde no te saquen a la mitad del evento porque no se tienen los permisos de ley, donde puedas disfrutar plenamente la experiencia de un dj set con una buena curaduría y un soundsystem completo: un buen viaje es lo que buscamos ofrecer.

En cuanto al nombre, la verdad todo surgió espontáneamente, un poco a raíz de la cultura rave en bodegas ó “warehouse” (del inglés); palabra que fue mutando y deformándose, inicialmente dándole una fonética criolla se convirtió en Güarhouse, luego desapareció la “G”, y se remató con la palabra haus, que significa “casa” en alemán, y recuerda la famosa escuela germana de arquitectura y diseño Bauhaus.

En resumen, Üarhaus es un sanchocho de elementos, un detodito.

¿Quiénes están detrás de la creación del club, cuál es la historia?

Detrás de esta idea está todo un equipo de trabajo, en gran parte familia, amigos y un montón de experiencias previas que nos llevaron a formar el club. Junto a mis hermanos Pedro, Juan José y mi hijo Esteban (aka EVEN) veníamos asistiendo a eventos y clubes en Bogotá, Medellín y luego raves en Boyacá donde colectivos como 4Elements, Resistencia y Extinction, entre otros, venían organizando diversas fiestas interesantes. En octubre de 2019 armamos la primera fiesta en un bar de reggae de la ciudad, sin conocer mucho de la movida y sorpresivamente tuvo bastante acogida.

De allí salió la marca InterXone, creada con el fin de darle respaldo y apoyo a las iniciativas musicales relacionadas con la electrónica en general, no solo con el techno, que ya estaba mandando la parada por esas épocas. En diciembre de ese año, apoyamos un rave rural (como lo denominó en alguna ocasión Verraco), en un sitio que se conoció como Sodoma, una sencilla finca campesina a las afueras de Tunja, fiesta que se denominó Techcember New Year, y donde participaron artistas nacionales como Against Logic (Bogotá), Húngaro aka Dabih303 (Bucaramanga) y DJs locales ya posicionados como Daniel Pedreros (Extinction Collective) y Basser (Bass Animal Recordings).

Por primera vez se presentó allí una niña de 9 años llamada Kafeína, a quién nadie conocía y que resultó siendo una gran sorpresa para todos, no solo por su edad, sino por su destreza en las máquinas y su manejo de escena. Esa niña es hija mía y de Pili Rodríguez (mi esposa y socia en Üarhaus), quien me ha apoyado y me ha seguido la corriente con estos proyectos. De allí siguieron otra serie de raves o privaditos a las afueras, en bodegas, casas, en bares alquilados, en fincas o incluso en manifestaciones sociales. Interxone seguía avanzando en el apoyo y aporte a la escena de forma paralela, con participación de locales y nacionales como Lega, Lourdes, Verraco, Sain, Cami Vazquez, Sunny K, Durcheinander, pero también internacionales como D. Carbone.

Con Even la historia fue un poco diferente. Al principio no le paraba muchas bolas a la mezcla, ya luego se engomó, y fue tanto que despegó bastante rápido y ahora está difícil pararlo. Tiene una propuesta muy contundente que ha impulsado también a los colectivos y al club. De allí fue invitado, junto con Kafeina a ser residente de Extinction, al lado de Pedreros, Daven y Basser, exponentes del techno en Boyacá.

¿Cuál es la identidad o la filosofía de Üarhaus?

Es un sitio bastante relajado en cuanto a reglas o normas, la verdad buscamos brindar un espacio diferente a lo que, en general, se encuentra por estos lares. Desde su inauguración en diciembre de 2021, han asistido muchas personas que veíamos frecuentemente en los raves y fiestas, pero también se han venido uniendo otras personas que no conocían esta escena y que de una u otra forma se han conectado con el estilo del club, han llegado por referencias o por el voz a voz. Hemos notado que las personas que llegan suelen ser muy acordes en cuanto a gustos, estilos, formas de pensar, mentalidad abierta y poco politizada, personas que quieren liberarse de muchos tabúes y tener un sitio donde bailar sin ser juzgados por su ropa, o por su modo de moverse o su orientación sexual.

Eso es lo que buscamos y creemos que es un buen enfoque, un poco más diverso. Así mismo, a pesar de que nos mantenemos en la línea de la música electrónica, abrimos los decks a diversas vertientes como el techno, hardtechno, drum&bass, hardcore, tekno, incluso frenchcore, pero también otras, como la onda del minimal, el microhouse, tech-house, electro, breaks, etc.

No nos gusta encasillarnos en etiquetas pero si mantener una curaduría lo más acorde en los lineups. No descartamos que más adelante se abran las puertas a otros sonidos, como los géneros urbanos, pero más under que mainstream, tal como han hecho clubes del DC como Video Club o incluso el mismo Radio Berlín.

¿Ven en esto un negocio sostenible?

Si quisiéramos que esto fuera un negocio como tal, seguro hubiéramos montado un bar de reggaetón, guaracha o vallenato. Sabemos que no es fácil mantener un público constante en una ciudad intermedia como Tunja, pero le estamos apostando más a la cultura y a una satisfacción personal de generar nuevas propuestas y apoyar a jóvenes DJs y productores emergentes que necesitan estos espacios para darse a conocer, ganar un fee y hacer de esto una profesión viable. Por otra parte, no queremos que el club sea solo un sitio de rumba, la idea es que poco a poco vaya adquiriendo una connotación de espacio electro-cultural abierto a otras manifestaciones artísticas y a espacios de creación, talleres, residencias, etc.

Algunos nos han sugerido que pautemos en redes o en medios tradicionales de forma masiva para aumentar de seguidores y aforo rápidamente, pero ese no es nuestro interés, no queremos ser un sitio estándar de tipo masivo y consumista, queremos que el crecimiento sea orgánico y armónico, que los asistentes se sientan identificados con el venue, y que así mismo apoyen de una u otra forma su continuidad y sostenibilidad.

¿Alguna anécdota que quieran compartirnos?

La primera sede que tuvo Üarhaus fue en las instalaciones de un asadero ubicado en una antigua fábrica. Inauguramos un jueves y llegaron mas de 350 personas (a pesar de la poca publicidad que se hizo). El sitio realmente tenía más que suficiente capacidad. Fue tanto el boom que la policía lo notó rapidamente y llegaron a echar un ojo, los encargados del sitio no tenían todos los papeles en regla (como nos habían dicho) y nos acabaron la velada a la 1 AM… Nos hicieron desocupar el lugar. Los encargados del sitio se asustaron de ver la cantidad de gente, en su mayoría jóvenes, y empezaron a dudar de si arrendarnos o no, nos tuvieron así varios meses dándonos largas, para al fin al salir con varios peros diciendo que no estaban seguros de que fuera viable, que mucha gente, que esa música, que bla bla bla… en fin, no vieron el potencial y desaprovecharon la oportunidad.

Finalmente encontramos un mejor sitio al norte de la ciudad y los asistentes lo han acogido de una manera fenomenal. La verdad, ¡fue una mejor decisión!

¿Cómo ha sido la respuesta de los ravers en este nuevo espacio, sobre todo con su política de “no fotos / videos en la pista”?

En general la aceptación y acogida ha sido muy positiva, hemos recibido muy buenos comentarios y un feedback super grande del público boyacense que asiste incluso varias veces a la semana, pagando cover y apoyando a los artistas que invitamos. Desde ravers de vieja data hasta nuevo público que no tenía la menor idea de la existencia de esta movida y esta música en la ciudad.

También muchas personas foráneas que vienen de paso, se encuentran con un sitio diferente y pluricultural, lo cual les llama mucho la atención para una ciudad como esta. La política de “No Fotos/ No Videos” fue algo que implementamos en la reapertura y que tomamos de otros sitios como el Underclub de Buenos Aires o incluso el mismo Berghain en Berlín.

Al principio nos decían que estábamos locos, que aquí no funcionaría porque a la gente le gusta tomar fotos a cada instante para compartir en redes y que así el negocio sería más visible. La verdad, fuimos un poco en contravía de la tendencia comercial y quisimos arriesgar. Queremos que nuestro público tenga una mejor experiencia sensorial al percibir la historia que el Dj quiere contar con su set. Llevar esta sensación a la pista de baile, cerrar los ojos y conectarse, pero también desconectarse un poco de la basura diaria en las redes sociales.

¿De qué manera ha evolucionado la escena electrónica en Boyacá y Tunja?

Bueno es una larga historia, pero en resumen y con la ayuda de memoria de David Calderón (aka Daven), en 2012 ya se veían en Boyacá algunos eventos puntuales como Mentalmorfosis, principalmente enfocados hacia el hardcore, tekno y hardteck, con un público movido por la novedad y que se iba fidelizando. Luego llegó JAAR, colectivo en la escena minimal y techhouse, quienes trajeron a Memek, Julio Victoria y otros DJs a los primeros Baum showcase. Se unieron 4Elements desde Villa de Leyva, luego aparecieron tres ediciones del festival Cometas & Techno, bastante recordado por los múltiples asistentes y la experiencia que generaban.

En el 2019 fue el año en que Extinction Collective nació a raiz del Octava y del Baum showcase en Tunja. Mostraban un nuevo sonido, súper enfocado al nuevo techno que se estaba creando en el mundo y empezaron a crear las fiestas más memorables de esa escena. Le han apostado a traer muy buenos artistas nacionales y de afuera. Recientemente, aparte de Interxone han aparecido algunas otras organizaciones como FreqzCult, Zekta, Toxic Souls, Acid Mountains y más recientemente OnReal, Potential o Droop.

¿Cómo se está articulando el club con la movida local y nacional?

Bueno, se tiene una experiencia bonita en ese sentido. En estos pocos meses de operaciones, hemos contado con el apoyo de colectivos y artistas nacionales como Aleja Vargas, Briela Veneno, John Kast VJ, Mono, Hidalgo, Puerto, RedEmption, y en lo minimalero Charlie Florez y Tunu Amatista.

También nuevos nombres locales como Bael, Errante, Broket, TempoChimba-TCH, SBK, Gozsype, Nessim Salomón, etc. En lo visual y diseño gráfico hemos tenido la asesoría de Juan Navarrete, mas conocido como Franck D, además gran productor y dj de minimal en Colombia. Y aparte de música, hemos recibido propuestas de performance BDSM, fotografía, vjing, escultura, tatuaje y otras ideas que van apareciendo; la idea es explorar estas otras facetas.

El club está abierto a crear alianzas y sinergias con los actores de la escena con el fin de fortalecerla y hacer que crezca también como industria.

Y para finalizar, cuéntanos ¿qué eventos próximos tienen planeados?

Pendientes, porque se aproximan eventos muy plenos: Iniciando abril tendremos como sorpresa dos productores franceses y un nacional de mucho peso, en la fiesta Acid Thursday, que será activada este jueves 17 de marzo en el club, con sets de Kafeina, Pedreros y Basser. Al dia siguiente, showcase de Hardcore Colombia de parte de Resistencia Records. El 25 de marzo el colectivo Potential presenta un par de artistas del sello argentino Gomboc Records. Para el 8 de abril Acid Zombeat y días después nos sumergimos en los sonidos minimal y microhouseros con dos grandes exponentes nacionales.

¡Se escuchan propuestas en todo caso!

Síguele la pista a Üarhaus aquí. 

Written by: Andrés Vargas

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